viernes, 29 de junio de 2007

Mens sucia in corpore sucio (fetichismo WAM, ウェット&メッシー)

ADVERTENCIA: Este post contiene información y descripciones no aptas para menores de 18 años. También incluye hábitos y descripciones con contenido erótico-pornográfico. Si eres de menor de edad, por favor cesa su lectura.

En este afán por intentar haceros llegar las costumbres más bizarras de los cipangueses, volvemos a recurrir a un post con contenido no apto para menores. Y no en vano, pues según los informes de este mes de Google Analytics, los visitantes que me honran leyendo mis posts en su mayoría buscan la información acerca del panchira, el vello púbico de las japonesas, las pijas de la UAX o los onakuras... las búsquedas de estos contenidos poco cristianos superan el 35%. Así es que niños, tapaos los ojos, que hoy me apetece hablar de otro fetichismo bastante en boga en Japón: el WAM, o como dirían en mi pueblo, pegarse un revolcón como cochinos en una cochiquera.

WAM son las siglas de "Wet And Messy", y define un compendio de constumbres sexuales practicadas por individuos que les pone palotes el cubrirse el cuerpo con sustancias pringosas, y no tienen por qué ser comestibles o bebestibles. La sensación sucia y resbaladiza de la piel desnuda pringada (hasta límites insospechados) por productos como barro, pintura, aceites, espuma, chocolate, merengue, gelatina... puede convertirse en un foco de sensaciones que inflamen la líbido y haga alcanzar cotas elevadas de placer a los amantes de dichas prácticas sicalípticas. Es algo que muchos habrán (habremos) barajado considerar entre nuestros escarceos de alcoba para nitigar la falta de imaginación, pero en pequeñas dosis, como todo. Aquí hablamos de verdaderos sibaritas, auténticos gourmets.
Investigando un poco en el tema hallé esta página japonesa (bastante antigua) donde publicita una colección de videos titulada como "Messy Island" (メッシーアイランド), donde en la mayoría de las ocasiones se contempla a alguna joven cipanga (no demasiado vistosa, digámoslo todo) que parte de estar semidesnuda a verse cubierta con pinturas (en la mayor parte de las ocasiones) de todos los colores (hasta tonos dorados y plateados!!). La muchacha va poco a poco vistiendo su piel con el pringue, y de vez en cuando aparece una mano derramando más pintura sobre su rostro y cabellos, a modo de bukkake cromático rico en volumen y pobre en velocidad de salida. En alguna otra ocasión hay interactividad con algún jinete que la pone perdidita al tiempo que realizan una monta, y cae que te cae pintura sobre la cara de la sufridora.
Parece ser que, como todas las costumbres que nos parecen chungas chungas a los que somos más de pueblo que las amapolas, estos videos tienen un discreto éxito por esos lares. Pero no os privéis de visitar la página, porque las imágenes (y algunos cortes de las filmaciones descargables de baddere) hablan por sí mismas. Las galerías de la chica que se reviste de metal líquido no son carentes de una extraña ciber-belleza... pero desde pequeños todos sabemos por nuestras experiencias con las témperas que mezclar todos los colores salía marrón, marrón escatológico además, y hay poco juego sexual cuando no puedes ingerir la sustancia en cuestión. El problema es que, por lo que he podido ver por los videos, sí que lo ingieren... No sé yo lo que pueden pensar los expertos en sanidad al respecto, pero pinta mal.

5 comentarios:

  1. Leyendo estas cosas me doy cuenta de lo mucho que me queda por aprender en estos terrenos...Aunque hay ciertas cosas que tampoco me gustaría experimentar..pero bueno, la cosa es que a quién le mole...pues ná ¡ a pringarse!!

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  2. La primera imagen es un poco como pasarse con el chocolate, la segunda entre el collar y toda esa pintura da como pelín de grima, pero oye la tercera con todo ese brillo y ellos tan bien pintaitos, sin grumos ni ná me parece hasta bonita, no sé, tiene algo. Eso sí, como dices quizás es pasarse un poco con eso de alejarse de la monotonía

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  3. La originalidad sexual me parece fundamental, si se dispone de los medios y la voluntad de ambos, ya sea en cualquiera de sus manifestaciones. Pero está claro que la felicidad se encuentra en hallar la justa medida para todas las cosas. Aquello de "cuanto más azúcar, más dulce"... tengamos en cuenta que los receptores de sensaciones se saturan. Y llega un momento en que los esfuerzos no tienen fruto, se pierde el contacto con el placer por una búsqueda penosa e imposible.

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  4. Todo esta en la moderacion...esas paginas japonesas son muy radicales....pero no me digais que con menos chocolate no mola...porque a mi me encanta y si no probad....

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