domingo, 6 de abril de 2008

Destruyendo mitos

Llevo tan sólo cuatro días en suelo tokiota y ya me he dado de narices con opiniones y axiomas que había leído en textos acerca de los japoneses, que se convierten en falacias al llegar aquí y conocer la realidad de cerca. Intentaré enumerar algunos de los que me acuerde ahora:
  • Japón es un país muy caro. Meeeek! FALSO. Japón es un pais más barato (pero mucho más) que España. La vivienda en Tokio está a precios levemente inferiores a Madrid y Barcelona. Ponerte como el quico es muy barato (y comida rica rica, con fundamento), y los servicios de transporte del metro y cercanías tienen la pega de incrementar su precio de forma radial (cuanto más te alejas del origen, gradualmente más caro), pero el gradiente es pequeño. Los takis no son caros, que a alguien le ha dado por decir que los taxis en Tokio son caros y todos se lo creen. ¡Nos ha jodido, retrasado mental, si coges el taxi desde el aeropuerto, que está en otra provincia...! ¡Coge un taxi en Toledo y vete a Madrid, a ver si es caro o no, imbécil! Bueno, tan pronto como esté preparado Parco Molo os podré demostrar este primer punto, que me tiene ya muy quemado.
  • Los tokiotas no fuman en la calle, tan sólo lo hacen en las zonas habilitadas. Meeeek! FALSO. Es cierto que en la mayoría de las calles ves prohibiciones de fumar en la calle, lo cual es de agradecer para los antitabaco exhacerbados como yo (que fuman, no obstante, en cachimba en la intimidad). Pero siempre hay chulos y chulas que se saltan esas normas a la torera. Por eso hay brigadas en bicicleta que van a la busca y captura de nicotineros recalcitrantes.

  • Los japoneses no se suenan las narices o estornudan en público, porque es de mala educación. Bueeeee, más falso que un billete de 1500 yenes. Los he visto sonándose en los vagones del metro y en los restaurantes delante de la misma comida (que eso me parece horripilante hasta a mí!). Y no es cosa de hombres, de hecho sólo he visto hacerlo a mujeres jóvenes. También se entiende que, en estas fechas, los niveles de polen se salen de la gráfica y uno de cada tres o cuatro nipones va con una mascarilla. Pero lo alérgico no quita lo cortés.
  • Los japoneses son muy tímidos con los extranjeros. Bueno, esto es cierto pero con matices. No es que sean tímidos, es que muchos de ellos tienen el mismo nivel de inglés que los de la Batalla del Chaparral, y parten del principio de que no les vas a entender. Si sabes cuatro (no más) palabrejas chaparreadas en japonés, se esfuerzan por ayudarte e incluso se sienten muy conmovidos por tus esfuerzos en mutilar su idioma. De hecho, yo ya he hecho algunos amigos en un bareto cercano donde ponen buena comida y barata: sueltas dos palabrejas y es como los donettes, te salen amigos por todas partes.
  • Con lo contaminada que está Tokio, mucha gente va con mascarilla. Alaaa, lo que ha dichooo, a la profe vas! Sí, Tokio es una ciudad muy contaminada, pero menos que Madrid, por ejemplo (en proporción a tamaño y densidad). En esta época del año, la mayoría de la gente que usa máscara es porque son alérgicos al polen, que hay mazo. Pero de normal, los que usan máscara es porque están resfriados o alguna otra enfermedad contagiosa por vías respiratorias, y no quieren fastidiar al personal. Mira tú qué majos.
Si queréis rebatir algo, para eso están los comentarios. Mis fuentes son personas nativas a las que he preguntado (que también me han podido engañar) y mi breve experiencia personal. Nada más.

sábado, 5 de abril de 2008

Mi [primer] o-hanami

Uno de los motivos de llegar a Tokio en esta época del año era el poder ver de cerca la celebración del o-hanami (お花見), cuando los sakura (桜, cerezos japoneses) están tan floridos que todo se pinta de rosa pálido. Ir por las calles es encontrarlas perdidas de pétalos de estas flores, y como corra un poco de viento es como si estuviera nevando. Una pasada.

Ayer fui al parque Yoyogi (代々木公園, entre los barrios de Shibuya 渋谷区 y Shinjuku 新宿区) y ya había bastante gente celebrando el o-hanami, pero de una forma muy distinta a la de hoy. El ambiente era muy tranquilo: familias con sus niños haciendo un sosegado pic-nic bajo las copas de los sakura, que reaccionaban involuntarios a las pequeñas sacudidas del viento con una verdadera nevada de pétalos, lo que se llama sakura fubuki 桜吹雪. Un ambiente muy bucólico bajo un sol radiante que invitaba a sentarse y escuchar a alguno de los grupos aficionados que tocan en este parque. Despues pude ver el Palacio Imperial, y era alucinante: hasta el foso de agua que lo rodea estaba rosa de los pétalos caidos.

A la vista del plan, me propuse por todos los medios vivir un hanami de la forma que fuera, solo o parasitando algún grupo de amiguetes o alguna familia, lloviera o hiciera sol, frío o calor. Así que hoy me levanté temprano y en la estación de Ebisu (恵比寿駅) compré un o-bentō con sushi y otras delicias. A partir de ahí, y como me gusta más andar que ver la ciudad a velocidades de vértigo en un tren, me dirigí hasta el mismo parque siguendo la línea Yamanote (山手線).

Una vez en el parque, me fije en que el plan del sábado es muy diferente del plan del viernes: aquello era un macrobotellón en toda regla, aunque menos guarro y con cosas para comer. Las pandas de amiguetes plantaban sus esteras en el suelo, sacaban las botellas de todo tipo de alcohol y a beber como cosacos. Eso me abrió las posibilidades de acercarme a un grupito que estuviera animado y sugerirles la idea de unirme a ellos. Esto me costó mucho, porque para según qué cosas soy de lo más cortado.

Tras dar unas cuantas vueltas mirando el panorama, me decidí por un grupillo de siete amigos, chicos y chicas un poco más jóvenes que yo. Me fui hasta ellos y les conté que acababa de llegar de España y nunca había visto nada igual (aunque un botellón es un botellón, para qué engañarnos...), y que si no les importaba que me uniera a ellos. Aunque dudaron unos segundos, argumentando que iban a ser muchísimos y no íbamos a caber, uno que parecía llevar la voz cantante dijo: "¡Pues nos apretamos un poco más y ya está! Bienvenido!!". Todos secundaron su opinión y ahí comenzó mi aventura de hoy.

Estos amigos eran mucho más jóvenes de lo que pensaba, la mayoría tenía 21 años. Como se sorprendieron de que yo tuviera 31 (me echaban 24 ó 25), me dijeron: "Si alguno más te pregunta, di que tienes 21, porque si no podríamos causar algo de tensión". Al principio no lo entendí, pero no carece de lógica: hay mucha gente que, dentro de un grupo de la misma edad, si ve a alguien mucho más mayor, se incomoda. A mí me pasa a veces... Les pareció divertido que mintiera a los demás, mientras ellos sabían la verdad: era como un juego.

A partir de ese momento, no dejé de hablar, beber, reirme, jugar y hacerme fotos con todos los que allí estaban y con los que iban llegando: nos presentábamos y hablábamos un poco de nosotros mismos. Ha sido una de las experiencias más divertidas y educativas de mi vida, intenté no dejar de hablar en japonés en todo momento, aunque a veces tuve que tirar del inglés. Incluso uno de ellos, de mote Boozu (por su corte de pelo a lo monje budista), me preguntó si no me dolía la cabeza de hablar en japonés. Mi esfuerzo por hacerme entender en su lengua les conmovió y se volcaron por ayudarme y explicarme más cosas sobre el japonés. Este mismo chico, con el que acabé haciendo muy buenas migas, me indicó que tuviera cuidado con mis cosas, porque en Japón también hay bastantes chorizos, y en los hanami se solían cebar.

Entre juegos, chistes y borrachera, se fue haciendo de noche, y algunos iban ya muy pedo, mientras otros se iban marchando. De vez en cuando alguno se iba a los aseos a cambiar de aguas. Cuando empezó a hacer frío decidí ponerme las zapatillas, ya que para entrar en la estera te tenías que descalzar, como cuando entras en casa. Y yo, que no había dejado de quitarle el ojo a la mochila donde estaba mi dinero, mi cámara y mis documentos, descuidé mis zapatillas. ¡No estaban! Los demás, que se dieron cuenta de mi preocupación buscando el calzado, comenzaron a buscarlas también entre las bolsas de desperdicios acumuladas al lado y la ropa tirada por el suelo. Hasta que alguién pensó que otro de ellos, que iba superpedo y había ido al meadero, se las podría haber puesto por confusión. Aquello parecía un comando: comenzaron a movilizarse, haciendo llamadas al móvil para encontrar al susodicho y buscándolo en los aseos.

Diez minutos más tarde apareció, con un pedal de fliparlo, y con mis zapatillas puestas. Tardaron cero en tumbarlo en el suelo y sacárselas, casi como la policía de Atlanta con un vagabundo negro. ¡Hasta a mí me dió pena! Me sentía tan mal que no encontraba palabras para mostrarles mi agradecimiento y mis disculpas por haberse visto forzados a aquella movilización. Aquello me había dejado de piedra.

La hora de la despedida fue lo más doloroso: abrazos, gritos de exaltación de la amistad, promesas de reencuentro en nuestros respectivos paises que dudo que alguna vez se realicen y alguna que otra lagrimita. Es lo que tiene el alcohol: si hay buena voluntad, lima las timideces y te pone a flor de piel.

Lo que el alcohol no conseguirá nunca es que yo olvide este día. Jamás me había sentido así, tan próximo a gente que no conocía de nada y que se portaran conmigo como uno más. En ningún momento me sentí extraño. Mi pais es España, pero mi alma ha sido, por esta tarde al menos, japonesa.

martes, 1 de abril de 2008

Nuevo banner


Qué os parece? No me lo he currado mucho, lo ha hecho en menos de 10 minutos, pero como cojo el avión en escasos instantes, me he sentido en la obligación de hacerlo rápido.

Tampoco está tan mal...

martes, 26 de febrero de 2008

Cuando haces post, ya no hay stop

Es un supuesto el que los periodos relativamente largos de menor actividad en un blog se asocian a descansos, pequeños viajes o un grado de ocupación más intenso en la vida mundana. En esta ocasión fallamos todos. Sé que entre mis hermanos blogueros he causado un pequeño revuelo al anunciar mi marcha temporal de la capi, así que voy a aclarar lo que pueda.
Llevaba toda la semana intentando ver cómo enfocar un post al respecto, pero lo único que hacía era aumentar la bola de nieve, haciéndose cada vez más y más pesado en ponerse delante de la pantalla. Barajaba posibles aplazamientos con otros posts, como mi reencuentro tras veinte años con "I need you" de BVSMP (aquellos años en los que los raperos negros eran tipos simpáticos de camisa abierta que rondaban a chiquillas de hormonas revolucionadas, y no traficantes de drogas o violadores), o el origen del uso de la palabra spam dentro de la cibercultura... pero todo esto ya es de conocimiento general. O un post sobre quién es esa chica latinoamericana que ya lleva como seis o siete apariciones en mi rincón "Sé portada en Pepe" (¡date a conocer, comenta algo!)... en estos mismos instantes aparece ella.
Esta semana será mi última en el empleo que a día de hoy ocupo en la gran empresa a la que sigo perteneciendo. En parte porque ya me dijeron un "¡eh! piensa lo de irte", en parte porque tras dos años en el mismo sitio ya no se aprende nada nuevo y tu instinto profesional te pide un cambio. Así que me he quitado los manguitos y me lanzo de cabeza por donde cubre. He decidido realizar lo que ansiaba durante tanto tiempo: vivir una temporadita en Japón. Objetivo: perfeccionar el idioma de una puñetera vez, estudiar y conocer. No ha sido una decisión fácil, y tampoco será barata. El 1 de Abril cogeré un avión que me deje en Tokio para pasar toda la primavera allí. Volveré en verano, y arreglando el asunto de la vivienda, de nuevo a Madrid. Este mes de Marzo lo pasaré junto al Mediterráneo, con los míos, limando detalles de la marcha para acabar de preparar el viaje.
Ya no hay vuelta atrás: en pocos días estaré sin trabajo, ya tengo casi todas mis pertenencias empaquetadas y los billetes electrónicos para Tokio ya están en mi poder. Sigo buscando alojamiento, pero aún es pronto para decidirse por algo, las ofertas que he visto me pillan bastante lejos del centro. Y yo quiero andar, recorrer calles, encontrar rincones escondidos. El espíritu de De la Quadra-Salcedo se apodera poco a poco de mí...
En breve este blog sufrirá un rebautismo.

domingo, 17 de febrero de 2008

Un japonés en Banesto? Y ganando el Tour de Francia?

Estamos de mudancita, preparándonos para abandonar temporalmente la capital, y haciendo limpieza por el disco duro me encuentro con las páginas de un manga, que me dejan un poco [mode:flanders]perplejito[/mode]:

En su día mi buen amigo y otaku de por vida Shinjin me informó que Oliver Atom (el héroe llorica del fútbol japonés y corredor de campos de 42km de largo) era fichado por el Barça en sus últimas apariciones. Lo curioso está en que, siendo tan aficionados a la bici (como la de los morros de pulpo), no se vea que destaquen en este deporte. Bueno, ya se sabe, si no destacan, se lo inventan en un manga y corramos un es-tupido velo.
Investigando un poco averiguo que se trata de "Shakariki!" (シャカリキ!), la historia de un mocoso con cara de ZP que llevado por su pasión a las carreras de bicis logra convertirse en un ciclista profesional, compitiendo en las grandes vueltas europeas. Nada más y nada menos que emulando a nuestro gran Indurain. Si pensábais que con el doraemon tailandés lo habías visto todo... todavía nos queda tema.

jueves, 7 de febrero de 2008

¿AYU... O HAMA?

Hacía tiempo que no ponía nada de JPop, así que nos arrancamos hoy con lo típico, pero desde otra óptica. Y es que cualquier fanático del pop nipón sabe quién es Ayumi Hamasaki (浜崎あゆみ), cariñosamente denominada Ayu.
No pienso contar nada que ya se haya contado sobre ella: miles de páginas hay sobre este monstruo mediático: cantante, compositora, actriz... No-sé-cuántos sencillos y álbumes, giras, apariciones sinfín por televisión, en publicidad, en carteles por la calle... Es difícil ir a Japón y no verla en algún cartel de algún anuncio de cámaras fotográficas, o de caramelos parecidos a los Sugus, o en una chocolatina, o una marca de té frío. Monstruo mediático que, sin embargo, a mí no me gusta especialmente. Y esto no lo puedo decir demasiado alto, porque hay una muchedumbre de descerebrados que comenzarán a ponerme bombas bajo el coche (que no tengo... que no se enteran...). Pero, en mi opinión, cuestionable y parcial como cualquiera, Ayumi Hamasaki cantando tiene voz de alérgica congestionada, es demasiado nasal y forzada.



Hace ya varios años mi amiga Clavel me comentó que opinaba como yo, que tenía una voz rara, y que aunque esta menuda y camaleónica mujer disfruta de miles de seguidores dentro y fuera de Japón, también existe un grupo de antifans, que antagónicamente al Ayu, le llaman Hama. Añadir que me hizo muchísima gracia esta denominación.
Por eso, cuando me juntaba en Altea con fanáticos de JPop y otros otakus reconvertidos y me salían con el tema de Ayu (además, que lo pronuncian con una dulzura no apta para insulinodeficientes), siempre decía: "Ah! ¿Te gusta la Hama?". Las caras de desconcierto primero y de odio después me alegraban el día. Todo sea por ampliar los conocimientos de los apasionados...
Parece ser que la Hama se ha quedado sorda de un oído. Los pactos con el diablo se pagan...
Buffy, te dedico el post, que es tu cumpleaños. ¡Felicidades!

lunes, 4 de febrero de 2008

Nuevo revés a Microsoft: Yahoo! le dice que nanay

Si estáis al tanto de las noticias de tecnología, es posible que la semana pasada os hubiérais enterado de la propuesta de compra de Microsoft a Yahoo! por unos 30.000 millones de euros. Pues según informa Slashdot, Yahoo! no sólo ha rechazado la propuesta, sino que además esta reconsiderando una alianza con Google, su mayor competidor y uno de los granos en el culo de Microsoft más grandes (la fuente original en inglés).
Tras los últimos fiascos de compatibilidad con Windows Vista, la pérdida de algunos clientes y compañías que se han decantado por Linux, y ahora otra ducha de agua fría. Microsoft acaba de demostrar que no tiene confianza en su motor de búsqueda MSN (tal y como le pasó a Google al comprar YouTube), y no da pié con bola. ¿Cómo saldrá de esta crisis?

domingo, 3 de febrero de 2008

Ser otaku y no aburrirse en el intento

¿Cómo? ¿Que las chicas no quieren salir contigo porque no entienden que con más de treinta años aún sigas viendo series de anime? Para lo que vas a saber hacer con ellas, cómprate muñecas de silicona y sal de picnic con ellas... Será la relación sexual no autosatisfactoria más intensa que lograrás.

sábado, 2 de febrero de 2008

Recordando a la Chabel...

¿Os acordáis de aquella muñeca de la casa Feber, llamada Chabel? Sí, aquella de la tonadilla "Chabel Chabel ¡qué bien!". Han pasado ya muchos años desde que se la dejó de ver en los escaparates de las jugueterías y la campaña con Martes y Trece. Era similar a la Barbie en estructura, pero sin ese glamour de típica pija adolescente californiana, sino más cría y monilla. Con el cabello menos exhuberante, con los ojos con burbujitas como un personaje de animación japonesa... hmm, un momento... ¿A qué viene esto? Si yo nunca he sido ni por asomo aficionado a las muñecas... ¿Qué relación puede guardar la Chabel con Japón?
Pues sí, amigüitos míos, recientemente encontré la siguiente imagen que me dejó un poco mosca, así que empecé a indagar un poco:

El parecido de la muñeca de arriba con la Chabel me pareció enorme. El cartel es de la Universidad de Ciencias de Okayama, y en el texto pone "La Universidad eligida por Rika" (リカが選んだ大学です。). No deja de ser un divertido juego de palabras, ya que el nombre completo de la muñeca es Kayama Rika (香山リカ), y el nombre en japonés de esta universidad se pronuncia Okayama Rika Daigaku (岡山理科大学).

Pero, ¿quién o qué es Rika? Rika-chan (o como se dió a conocer en Occidente, Licca) es quizá la muñeca con mayor difusión de Japón, algo así como la Barbie del país del sushi, fabricada por la compañía Takara Tommy desde 1967. Para que os hagáis una idea, se calcula que tan sólo el año pasado se vendieron unos 53 millones de muñecas.... os podéis imaginar por esta cifra la cantidad de fans de esta muñeca. Hay una gran cantidad de modelos distintos, así como accesorios y todo tipo de merchandising.

Como los japoneses siempre se inventan la vida completa de sus personajes, con todo tipo de detalles, en este caso cuentan que se trata de una niña de unos once años que estudia quinto curso, nació un 3 de mayo (un día antes que yo!), su grupo sanguíneo es O, su padre es un músico medio gabacho llamado Pierre y su madre una diseñadora de moda, tiene seis hermanos (una hermana mayor, dos mellizos y tres trillizos) bla, bla, bla... Es curioso el dato de la edad, considerando que en 2001 se hizo un modelo en el que estaba embarazada (マタニティーリカちゃん) y podía dar a luz una niña, coincidiendo con el nacimiento de la primogénita de los príncipes herederos del Trono del Crisantemo. En España se introdujo con Feber y se la llamó "Chabel" (diox, este nombre me ha recordado siempre a la primogénita de nuestro cantante y diseminador más internacional, qué horror...)

Es normal pensar que en Japón la Barbie no cuaja igual de bien, por su aspecto tan yanqui (hasta a mí me da repelús verla). Rika-chan es menos exhuberante, más petanko (en español se dice "tabla de planchar", con un seno de preadolescente), con un rostro más aniñado, en definitiva más japonesa y más al gusto de los nativos que la Barbie.

Concluyo volviendo a la foto de arriba, comentándoos que en 2001 la Universidad de Ciencias de Okayama llegó a un acuerdo con Takara Tommy para convertir a Rika-chan en su imagen publicitaria con eslóganes como "Rika va a la Universidad", "Cuál sería la Universidad de Rika", o como pone arriba, "La Universidad elegida por Rika". Curiosa campaña.

viernes, 1 de febrero de 2008

Diga patata

¿Aún no sabes de qué disfrazarte este Carnaval? "Pepe, vente pa Madriz"... ofreciendo sugerencias since 2005